sábado 20 de noviembre de 2010

Moriri et oriri

El idiotismo consumista que domina la cultura actual, induce a creer que el bienestar y la satisfacción son los fines de la vida. Y no importa si esos fines son concebidos de modo materialista y sensual o espiritualista, o como una mezcla de ambos; pues eso no cambia el carácter ilusorio y engañoso de la premisa.

Por supuesto, la vida misma se encarga de desmentir a cada momento esa estupidez. Ya que, a pesar y más allá de la carrera por el confort, el placer y las realizaciones 'personales', el mundo sigue siendo un lugar de confusión, carencia, enfermedad y luchas sangrientas.

Pero, esas cualidades negativas de la existencia no son, no principalmente, defectos para ser corregidos sino verdades para ser comprendidas. Pues, el mundo es, justamente, el lugar donde aprendemos a morir.

Así, quien realiza la muerte es libre.

Moriri et oriri, que puede expresarse en español como 'morir y levantarse', es la auténtica premisa de la vida humana en la tierra.

Morir y levantarse, como el sol muere en el ocaso (de occasus: caída, ruina, muerte) y se levanta por el oriente (de oriens, oriri: ascenso, alzarse), significa cumplir el designio de la existencia en este mundo y, por lo mismo, trascenderlo.